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Botes salvavidas del RMS Titanic (15085 views - Transportation - Air Water Earth)

Los botes salvavidas del RMS Titanic desempeñaron un papel crucial durante su naufragio en la noche del 14 al 15 de abril de 1912. Uno de los legados del transatlántico fue que había insuficientes botes salvavidas para evacuar a todos aquellos que se encontraban a bordo. Entre las veinte embarcaciones había espacio para 1.178 personas, sin embargo, en aquel momento viajaban a bordo unas 2.224. La capacidad del RMS Titanic era de 3.327 personas entre pasajeros y tripulación. Entre las 23:45 p. m. del 14 de abril y las 02:15 a. m. del 15 de abril se llevó a cabo la partida de dieciocho botes. El bote plegable A se inundó parcialmente mientras que el B flotó a la deriva tras volcar bocabajo pocos minutos antes de que el Titanic se partiera en dos y su sección de popa se pusiera en posición vertical y se hundiera poco después. La mayor parte de los botes iban a la mitad de su capacidad. Hubo varias versiones que explicaban la razón de por qué algunos portaban un porcentaje inferior al 50%. Algunas fuentes apuntaron a que se temía que se produjeran roturas a causa del peso. Otros tantos apuntaban a que la tripulación seguía la norma marítima de "las mujeres y niños primero". También, las puertas y las escotillas estuvieron bloqueadas para prevenir que los pasajeros de las cubiertas inferiores abordaran los botes. A pocos hombres se les permitió subir en el lado de babor, mientras que en estribor se les permitió el acceso una vez que las mujeres y los niños estuvieron a bordo. En algunos botes, los últimos iban sobrecargados de pasajeros, y en consecuencia, estos se dieron cuenta de que la superficie del océano estuvo a punto de sobrepasar el borde de los botes. Una vez a cierta distancia del transatlántico, los botes medio vacíos se encontraban fuera del alcance de los otros pasajeros que se quedaron atrás. La mayor parte no volvió a la zona del siniestro a causa de las protestas de los miembros de la tripulación y/o de los pasajeros evacuados, los cuales temían verse desbordados ante la posibilidad de rescatar a los supervivientes del naufragio. Tan solo dos de los botes regresaron a recoger a algunos de los supervivientes, de los cuales algunos fallecieron posteriormente. El RMS Carpathia llegó a la zona a las 04:00 a. m., una hora y cuarenta minutos después del hundimiento del Titanic. La cifra de supervivientes masculinos fue más alta entre la tripulación seguido de los de primera y tercera clase. El 92% de los fallecidos pertenecían a la segunda clase. En cuanto a las mujeres y los niños, los más afectados fueron los de tercera clase con un 66% de los niños fallecidos.[1]​ Aunque con el hundimiento del Titanic se demostró que el número de botes salvavidas era insuficiente, el buque cumplía con la normativa de seguridad marítima de la época; no obstante, el desastre demostró que las regulaciones eran obsoletas para algunos transatlánticos. Las investigaciones también determinaron que la White Star Line no quería instalar más botes por razones estéticas. También se pensó que en caso de emergencia, el diseño del transatlántico no era apto para mantenerlo a flote el tiempo suficiente para transferir a los pasajeros y a la tripulación a las embarcaciones de rescate. En ningún momento se planteó la posibilidad de que se podría haber evacuado el Titanic rápidamente. En cuanto a la preparación de los tripulantes para afrontar tales emergencias, se puso en tela de juicio su pobre formación respecto a los pescantes. Como resultado, la bajada de los botes fue muy lenta y mal ejecutada a la par de su nula supervisión. Estos factores contribuyeron a que los botes partieran a la mitad de su capacidad. A las 02:20 a. m. del 15 de abril, en el momento de producirse el hundimiento, había 1.512 personas a bordo del Titanic. 712 personas (en su mayoría mujeres y niños) permanecieron en los botes hasta que fueron rescatados por el Carpathia, cuya operación de rescate duró desde las 4:10 a. m. hasta las 08:30 a. m. También fueron recuperados trece botes salvavidas, los cuales fueron devueltos a la White Star Line una vez depositados en el puerto de Nueva York. A pesar de haber sido los únicos elementos de valor recuperados del transatlántico en aquel momento, los botes quedaron en el olvido de la historia del Titanic.
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Botes salvavidas del RMS Titanic

Botes salvavidas del RMS Titanic

Botes salvavidas del RMS Titanic

Los botes salvavidas del RMS Titanic desempeñaron un papel crucial durante su naufragio en la noche del 14 al 15 de abril de 1912. Uno de los legados del transatlántico fue que había insuficientes botes salvavidas para evacuar a todos aquellos que se encontraban a bordo. Entre las veinte embarcaciones había espacio para 1.178 personas, sin embargo, en aquel momento viajaban a bordo unas 2.224. La capacidad del RMS Titanic era de 3.327 personas entre pasajeros y tripulación.

Entre las 23:45 p. m. del 14 de abril y las 02:15 a. m. del 15 de abril se llevó a cabo la partida de dieciocho botes. El bote plegable A se inundó parcialmente mientras que el B flotó a la deriva tras volcar bocabajo pocos minutos antes de que el Titanic se partiera en dos y su sección de popa se pusiera en posición vertical y se hundiera poco después.

La mayor parte de los botes iban a la mitad de su capacidad. Hubo varias versiones que explicaban la razón de por qué algunos portaban un porcentaje inferior al 50%. Algunas fuentes apuntaron a que se temía que se produjeran roturas a causa del peso. Otros tantos apuntaban a que la tripulación seguía la norma marítima de "las mujeres y niños primero". También, las puertas y las escotillas estuvieron bloqueadas para prevenir que los pasajeros de las cubiertas inferiores abordaran los botes. A pocos hombres se les permitió subir en el lado de babor, mientras que en estribor se les permitió el acceso una vez que las mujeres y los niños estuvieron a bordo. En algunos botes, los últimos iban sobrecargados de pasajeros, y en consecuencia, estos se dieron cuenta de que la superficie del océano estuvo a punto de sobrepasar el borde de los botes.

Una vez a cierta distancia del transatlántico, los botes medio vacíos se encontraban fuera del alcance de los otros pasajeros que se quedaron atrás. La mayor parte no volvió a la zona del siniestro a causa de las protestas de los miembros de la tripulación y/o de los pasajeros evacuados, los cuales temían verse desbordados ante la posibilidad de rescatar a los supervivientes del naufragio. Tan solo dos de los botes regresaron a recoger a algunos de los supervivientes, de los cuales algunos fallecieron posteriormente.

El RMS Carpathia llegó a la zona a las 04:00 a. m., una hora y cuarenta minutos después del hundimiento del Titanic. La cifra de supervivientes masculinos fue más alta entre la tripulación seguido de los de primera y tercera clase. El 92% de los fallecidos pertenecían a la segunda clase. En cuanto a las mujeres y los niños, los más afectados fueron los de tercera clase con un 66% de los niños fallecidos.[1]

Aunque con el hundimiento del Titanic se demostró que el número de botes salvavidas era insuficiente, el buque cumplía con la normativa de seguridad marítima de la época; no obstante, el desastre demostró que las regulaciones eran obsoletas para algunos transatlánticos. Las investigaciones también determinaron que la White Star Line no quería instalar más botes por razones estéticas.

También se pensó que en caso de emergencia, el diseño del transatlántico no era apto para mantenerlo a flote el tiempo suficiente para transferir a los pasajeros y a la tripulación a las embarcaciones de rescate. En ningún momento se planteó la posibilidad de que se podría haber evacuado el Titanic rápidamente.

En cuanto a la preparación de los tripulantes para afrontar tales emergencias, se puso en tela de juicio su pobre formación respecto a los pescantes. Como resultado, la bajada de los botes fue muy lenta y mal ejecutada a la par de su nula supervisión. Estos factores contribuyeron a que los botes partieran a la mitad de su capacidad.

A las 02:20 a. m. del 15 de abril, en el momento de producirse el hundimiento, había 1.512 personas a bordo del Titanic. 712 personas (en su mayoría mujeres y niños) permanecieron en los botes hasta que fueron rescatados por el Carpathia, cuya operación de rescate duró desde las 4:10 a. m. hasta las 08:30 a. m. También fueron recuperados trece botes salvavidas, los cuales fueron devueltos a la White Star Line una vez depositados en el puerto de Nueva York.

A pesar de haber sido los únicos elementos de valor recuperados del transatlántico en aquel momento, los botes quedaron en el olvido de la historia del Titanic.

Número y modelos de botes

El RMS Titanic constaba de veinte botes salvavidas de tres modelos diferentes:

  • 14 embarcaciones de madera con el casco trincado. Medían 9,1 m de largo x 2,77 m de ancho x 1,2 m de profundidad. Cada uno tenía una capacidad de 18,55 m³ y fueron diseñados para transportar a sesenta y cinco personas. Los timones, fabricados a partir de la madera del olmo, tenían un espesor de 1,75" (4,4 cm). La razón por la que se escogió el material fue porque la madera era más resistente. El exterior tenía agarraderas para que aquellos que en caso de caer al agua, pudieran agarrarse.[2][3]​ Los botes fueron equipados con diez remos, un ancla, dos cubos, amarras de 46 m de largo, enganches para dos botes, dos recipientes de 45 litros de agua fresca, un mástil y una vela, una brújula, linterna y un mamparo en el que almacenar víveres.[4]​ Sin embargo, dichos suministros no se almacenaron en los botes por temor a que fueran robados, sino que fueron almacenados en la cubierta. En la mayoría de casos, no se transfirió ningún equipamiento a los botes antes de que fueran botados en la madrugada del 15 de abril, aunque sí había sábanas y chalecos salvavidas.[3]​ Aparentemente, los oficiales y la tripulación desconocían que las embarcaciones estaban reforzadas con baos de acero en sus quillas para impedir un hipotético volcado.
  • 2 chinchorros de madera para casos de emergencia. Similares a los anteriores botes, sus dimensiones eran más pequeñas: 7,67 m de largo x 2,1 m de ancho x 0,91 m de profundidad. Su capacidad era de 9,1 m³ y podían transportar un total de cuarenta personas.[5]​ Fueron equipados con un enganche para un bote, un recipiente de agua, un cubo y seis remos.[6]
  • 4 botes plegables Engelhardt. Los materiales escogidos para la fabricación fueron la ceiba y el corcho (materiales flotantes e insumergibles). En los laterales se encontraban varias lonas con las que se podían preparar los botes. Tenían unas dimensiones de 8,36 m de largo x 2,4 m de ancho y 0,91 m de profundidad. Tenían una capacidad de 10,66 m³ y podían transportar a cuarenta y siete personas.[5]​ Los Engelhardt fueron fabricados por McAlister & Son de Dumbarton, Escocia siguiendo un modelo danés.[7][8]​ Su equipamiento era similar al de los chinchorros, aunque sin mástil. Aparte tenían ocho remos cuya función sustituía al timón.[6]

Los botes principales y los chinchorros fueron fabricados por Harland and Wolff en Queen's Island, Belfast, Irlanda, al mismo tiempo que se construían los navíos RMS Titanic y RMS Olympic. Se diseñaron para una máxima navegabilidad con un diseño de doble acabado con dos proas. Estos detalles reducían el riesgo de que los botes se desbordasen a causa del oleaje. Otra medida de seguridad fue la instalación de tanques de agua hermético para asegurar mayor flotabilidad.[2]

Uso y localizaciones

Plano de la cubierta de los botes con la localización de los mismos. En crema, los trincados; en naranja, los chinchorros; y en azul, los plegables. Números pares en babor e impares en estribor.

A excepción de dos botes, las demás embarcaciones estaban situadas en la cubierta de botes (en el último piso del transatlántico) en proa y popa. En la parte delantera había dos grupos de tres y dos grupos de cuatro en la trasera.[9]​ Los dos chinchorros se encontraban puestos en el puente de la popa (uno en babor y el otro en estribor).[10]​ Mientras el navío seguía su ruta, dichas embarcaciones estaban dispuestas en la borda por fuera para que en caso de emergencia, fuesen bajadas rápidamente, por ejemplo: en caso de que un pasajero cayese por la borda.[7]​ Los botes estaban numerados de manera impar y par dependiendo de si se encontraban en estribor o en babor. En cuanto a los plegables, estuvieron ordenados por letras (A, C en estribor y B, D en babor).[9]

Los plegables estuvieron almacenados en dos lugares: Dos de ellos en la cubierta por debajo de los chinchorros, mientras que los otros dos estaban situados encima de la sala de oficiales. En la partida de los dos primeros no hubo dificultades, sin embargo hubo problemas para encontrar los otros, puesto que se encontraban a 2,4 metros de la cubierta y para la bajada se requería una pieza almacenada en la sala del contramaestre que en aquellos momentos era prácticamente inaccesible al estar inundada. Finalmente consiguieron fletar los botes a medida que la cubierta se fue inclinando.[4]

Los pescantes tenían la función de bajar las embarcaciones al mar una vez preparados. Los dispositivos fueron proporcionados por Welin Davit & Engineering Company de Londres.[6]​ Disponían de un doble sistema de brazos que permitía arriar las embarcaciones al igual que recoger otros botes del mar.[5]​ Tenían la capacidad de albergar sesentaycuatro botes, aunque solo encajaron dieciséis. En un principio, los plegables también iban a ser bajados por los pescantes.[10]​ Para facilitar la bajada de los botes, iban equipados con norays y roldanas. Los botes debían bajarse a mano entre ocho y/o diez personas a pesar de que el navío disponía de cabrestantes eléctricos.[9][11]

Falta de botes y de entrenamiento de la tripulación para emergencias

Tan solo había suficientes botes para evacuar cerca de un tercio de los pasajeros y tripulación. En la madrugada del hundimiento solo pudieron evacuar aproximadamente un 53% de los allí presentes.[11]​ La carencia de botes salvavidas no se debió a la falta de espacio ni al coste, puesto que el RMS Titanic fue diseñado para la instalación de sesenta y cuatro botes;[5]​ aparte de que el coste por adquirir treinta y dos más era de 16.000 dólares en comparación con los 7,5 millones invertidos en el transatlántico.[12]​ La razón para el bajo número de embarcaciones se debió a una combinación de regulaciones de seguridad obsoletas y por la complacencia de White Star Line.[13]

En 1866, un comité de la Comisión Británica de Comercio aprobó las normativas de seguridad para las embarcaciones mercantes. En 1894 fueron modificadas y actualizadas, sin embargo en 1912 cometieron un importante fallo: la idea era regular el tráfico marítimo de aquellos navíos de más de 10.000 toneladas, límite que en aquel entonces sólo sobrepasaba los constructores.[4]​ El RMS Titanic pesaba 46.328 toneladas.[14]​ Hubo otros navíos en una situación similar: 33 de los 39 transatlánticos británicos de más de 10 mil toneladas carecían de suficientes botes para todos. Con los botes que había en el RMS Carmania solo se podía evacuar a un 29% de sus ocupantes. Barcos extranjeros como el alemán SS Amerika y el estadounidense SS St. Louis tenían espacio para trasladar un 54% o 55%. De entre varias navieras de Estados Unidos, Canadá y Europa de por aquel entonces con transatlánticos cuyos tonelajes eran superiores a las 10.000 toneladas el mejor preparado era el buque francés La Provence con capacidad para evacuar al 82% de su pasaje. Walter Lord declaró en su libro de 1987 The Night Lives On que: "la falta de botes pudo ver con motivos económicos, mucho más de lo que uno puede pensar. En caso de que tanto el Olympic como el Titanic hubiesen aprovisionado suficientes botes salvavidas, estos podrían haber llamado la atención de la prensa y dar la sensación de que las líneas de transatlánticos más pequeñas eran más inseguras, lo cual hubiese supuesto mayores gastos".[15]

Las normativas requerían que los navíos de 10.000 toneladas o más debían portar dieciséis botes salvavidas con capacidad de 272,5 m³, suficiente para 960 personas. El RMS Titanic por su parte portaba cuatro botes más de los necesarios. La capacidad total de los botes era de 320,77 m³, en teoría, suficiente para alojar a 1.178 personas.[8]​ También se requería que la medida de los botes fuera de entre 4,9 m y 9,1 m y que la capacidad mínima fuese de 3,5 m³. La capacidad cúbica dividida por diez indicó que el número aproximado de personas que se podían evacuar en cada bote aparte del tamaño de la cámara de flotabilidad de los cascos correspondía a 0,028 m³ de la capacidad del tanque.[2]

Sin embargo, la capacidad dada era nominal, puesto que para llegar a la cifra indicada de pasajeros, algunos deberían ir de pie. Esto resultó ser un hecho en algunos de los últimos botes que quedaron por fletar, tal como apuntó Charles Lightoller, segundo oficial del RMS Titanic, quien declaró que "en condiciones meteorológicas favorables con mar en calma, se hubiese podido embarcar a cuarenta pasajeros en condiciones normales."[16]

Tanto el Titanic como sus buques hermanos fueron diseñados para portar más botes salvavidas de los necesarios (una cantidad superior a sesenta y cuatro).[5]​ Durante la primera fase de la construcción, Alexander Carlisle, jefe de delineantes y director general de Harland & Wolff, sugirió dicho número de botes, que posteriormente fue reducido a treinta y dos y después a dieciséis en marzo de 1910.[8]​ Por su parte, desde la White Star Line decidieron dejar un espacio sin botes en la cubierta de primera clase para que estos pasajeros pudiesen disfrutar de las vistas marítimas sin dificultades.[17][18]​ Archibald Campbell Holms describió las razones en Practical Shipbuilding en 1918:

El hecho de que hubiere botes en el Titanic para un poco más de la mitad del pasaje, no se debió a ningún descuido deliberado, sino siguiendo una política que señalaba que cuando una parte del navío excede los compartimentos estancos, se considera que para garantizar la flotabilidad del buque, los botes salvavidas dejan de tener importancia, y en consecuencia se prescindió de estos.[19]

Cabe señalar que Holms hizo tales declaraciones seis años después del hundimiento. Esto se debió a la indicación general de que "cada barco debe ser su propio bote salvavidas". Tanto marineros como constructores tuvieron una opinión desfavorable hacia la efectividad de los botes y consideraron que era más importante construir un barco "insumergible". El almirante Lord Charles Beresford, quien fuera oficial de alto rango de la Royal Navy y miembro del Parlamento declaró ante la Cámara de los Comunes un mes después del desastre:

Recuerden que tan solo se puede bajar un bote una vez cada doce días en todo el año. En el proceso de bajada de los botes, una vez estos comienzan a balancearse, pueden destrozar los laterales del navío. Los botes no eran necesarios. Se podría suponer que de haberse mantenido a flote doce horas, todos se hubiesen podido salvar.[19]

La White Star Line nunca contempló la posibilidad de una posible evacuación de todos los tripulantes y pasajeros, puesto que consideraban al RMS Titanic como "insumergible". De hecho, los botes estaban pensados para el transporte de suministros y de asistencia.[20]​ Mientras el navío estaba en proceso de construcción, se produjo un incidente con otro de los barcos de White Star Line, el RMS Republic, el cual colisionó en 1909 con el SS Florida de la naviera Lloyd Italiano, y en consecuencia, el primero se hundió. No obstante, todos los pasajeros fueron evacuados a pesar de no haber suficientes botes, puesto que el Republic se mantuvo a flote varias horas hasta que finalmente fueron trasladados a otros barcos.[21]​ Tales sucesos condujeron a condenar la actuación de Stanley Lord, capitán del SS Californian por parte de las autoridades británicas y estadounidenses, puesto que de haber respondido a las señales de socorro del RMS Titanic siendo el único barco cercano a su posición, se podrían haber salvado más vidas. En este caso, se hubiese podido utilizar los botes como estaba previsto.[13]​ Sin embargo, cabe destacar que el proceso de evacuación hubiese sido muy largo, incluso en condiciones favorables. A la mañana siguiente, tras cuatro horas, el Carpathia terminó de recoger y contar los botes. Durante el hundimiento del anteriormente mencionado Republic, el rescate de los pasajeros llevó un día y medio, y durante el hundimiento del Andrea Doria en 1956 se tardaron ocho horas; respecto al RMS Titanic, se hundió definitivamente a las dos horas y cuarenta minutos tras la colisión con el iceberg.

También fue puesta en tela de juicio la formación de los tripulantes respecto al uso de los botes. Tan solo se hizo un cursillo de simulacro de emergencia en los muelles que consistían en bajar dos embarcaciones. Dicha actividad fue llevada a cabo por un oficial y otros cuatro hombres durante un breve periodo de tiempo antes de volver al navío. En cuanto los botes, estos debían haberse almacenado con víveres y otros suministros de emergencia, sin embargo los pasajeros se percataron de la escasez de provisiones.[22]​ En la mañana anterior al hundimiento hubo programado otro simulacro que se canceló por órdenes del capitán Smith, quien quiso hacer un último servicio dominical antes de su jubilación.[23]

A lo largo de varios puntos donde trabajaba la tripulación, se colocaron planos de localización hacia los botes más cercanos dependiendo de la zona, sin embargo, algunos pocos se fijaron o desconocían dónde se suponía que debían ir. La mayor parte de la tripulación no era marinera, y algunos de ellos no tenían experiencia como navegantes de tales embarcaciones. Repentinamente, todos tuvieron que hacer frente a la compleja tarea que suponía coordinar el arriado de veinte botes habilitados para un total de 1.200 personas a 21 metros de caída al mar.[24]​ Thomas E. Bonsall, historiador del incidente, comentó que la evacuación fue "tan chapucera, que incluso habiendo el número de botes necesarios, hubiese sido imposible verlos como bajaban las embarcaciones".[25]

Partida de los botes

Cómputo de los botes
Bote A bordo   Bote A bordo
  2 18   1 12
  4 42   3 38
  6 24   5 36
  8 28   7 28
10 39   9 38
12 29 11 68
14 46 13 63
16 39 15 64
B (21) A 12
D 22 C 45
Total: 308 Total: 404

No fue hasta la 00:45h, una hora y cinco minutos después del impacto contra el iceberg, cuando se procedió a bajar el primer bote. Los botes se bajaron siguiendo un orden: desde la mitad delantera hasta la popa. El Primer Oficial William McMaster Murdoch, el Tercer Oficial Herbert Pitman y el Quinto Oficial Harold Lowe trabajaron en estribor y el Jefe de Oficiales Henry Tingle Wilde junto con el Segundo Oficial Charles Lightoller babor y el Capitán Edward Smith. Los plegables se bajaron los últimos una vez los pescantes permitieron las maniobras.[26]

Smith dio la orden a sus oficiales de que embarcasen a "las mujeres y niños y arriarlos a continuación",[27]​ Sin embargo, Murdoch y Lightoller lo interpretaron de manera diferente: para Murdoch, debían ir las mujeres y los niños primeros mientras que Lightoller pensaba que los botes deberían ser exclusivamente para ellos, razón por la cual algunos botes fueron semivacios al tiempo que Murdoch permitía el pase a un número limitado de hombres. Esto tuvo un efecto significativo en las cifras de supervivientes del naufragio cuyas oportunidades de sobrevivir dependían de en qué lado del barco se encontraban para subir a los botes.[28]

Hubo dos cifras estimadas de ocupantes. Dependiendo a quién se le preguntase, las autoridades británicas afirmaron que habían 854 supervivientes frente a 795 de acuerdo con Archibald Gracie IV, uno de los supervivientes, el cual obtuvo información del resto. Sin embargo, las cifras reportadas difieren del total confirmado (712 supervivientes) a causa de la confusión y los errores de información. Algunos ocupantes fueron transferidos a otros botes antes de ser recogidos por el RMS Carpathia.[29]​ Otras investigaciones más recientes han ayudado a que el número estimado de ocupantes se acercase al de los rescatados por el Carpathia.[30]

Bote 7

A las 00:40h se procedió a bajar el bote 7 con la supervisión del Primer Oficial Murdoch, quien contó con el apoyo del Quinto Oficial Lowe. Tenía capacidad para sesentaycinco personas, sin embargo sólo embarcaron veintiocho.[30]​ Los dos oficiales trataron de persuadir a los pasajeros para que subieran, sin embargo se mostraron reacios a abandonar el navío.[31]​ Posteriormente, en el Senado de los Estados Unidos un testigo declaró que: los oficiales "pensaron que había riesgo de que el bote volcara o se rompiera si bajaba al máximo de su capacidad" y que "una vez sobre la superficie, podrían recoger a los pasajeros a través de las puertas de los laterales del crucero o bien en el agua". La primera opción no fue posible y la segunda se hizo en última instancia. De hecho, los botes llevaban láminas de acero reforzado en las quillas para prevenir cualquier incidente mientras descendían por sus respectivos pescantes. Más adelante, Edward Wilding de Harland & Wolff testificó que los botes pasaron los tests de seguridad una vez se hizo las pruebas con las embarcaciones llenas a su capacidad máxima. Por otro lado, los tripulantes suspendieron en las pruebas.[8]

Entre los ocupantes del bote 7 estuvieron:

  • Dorothy Gibson: Actriz estadounidense de cine mudo. En 1912 participó en Saved from the Titanic siendo esta la primera producción cinematográfica producida sobre el desastre. Junto a ella iba su madre: Mrs. Leonard Gibson.
  • Pierre Maréchal: Aviador francés y padre del piloto de carreras: Jean-Pierre Maréchal.
  • Frederic Kimber Seward: Abogado estadounidense de una prominente firma neoyorquina.
  • James McGough: Comprador autorizado estadounidense para la marca comercial Gimbel.
  • William T. Sloper: Banquero estadounidense originario de Connecticut. Fue falsamente acusado de vestirse como una mujer para acceder al bote.
  • George Hogg y Archie Jewell: Vigías del RMS Titanic.[32]
  • Margaret Hays: Originaria de Nueva York, Estados unidos. Subió junto con su perro de raza pomerania. Junto a ella fueron Mrs. Lily Potter y Mrs. Olive Earnshaw.
  • Alfred Nourney: Originario de Holanda. Embarcó bajo el pseudónimo Barón Alfred von Drachstedt.
  • Dickinson Bishop: Hombre de negocios estadounidense. Al igual que Slopper, fue acusado de disfrazarse de mujer. Embarcó junto a su mujer (Helen) embarazada.

El bote fue arriado sin su tapón. En consecuencia, empezó a entrar agua por debajo. Tal como apuntó Gibson, "los ocupantes consiguieron solucionar el contratiempo tapando el agujero con ropa masculina y femenina".[33]​ Aquellos que estaban a bordo, tuvieron que estar sentados durante horas con los pies mojados por el agua helada.[33]​ A las 02:20h se hundió el RMS Titanic. A esa hora se escucharon gritos de socorro desde el propio bote, sonido del que Gibson dijo que: "se acordaría hasta el día de su muerte". Hogg quiso regresar a la zona y recoger a alguno de los [todavía] supervivientes, sin embargo los ocupantes le exigieron que desistiera.[34]​ La embarcación fue a la deriva durante un tiempo hasta que se encontraron con el bote 5. Posteriormente, el oficial a cargo de este último bote decidió transferir a unos cuantos evacuados al otro, puesto que, según sus palabras, iban "sobrecargados".[35]​ Ambas embarcaciones fueron atadas durante el resto de la noche hasta que finalmente fueron separadas para iniciar el rescate del RMS Carpathia.[36]

Bote 5

Murdoch y Lowe se unieron al Tercer Oficial Pitman y al presidente de White Star Line: J. Bruce Ismay para ayudarles a arriar el bote 5, el cual partió a las 00:43h.[37]​ Los evacuados fueron principalmente mujeres y niños,[38]​ debido a que en cubierta, los demás no eran conscientes de la gravedad de su situación y no intentaron, siquiera, subir a los botes. Una de las víctimas del hundimiento: John Jacob Astor IV, declaró: "estamos más seguros a bordo del barco, que en una embarcación pequeña",[39]​ sin embargo, J. Bruce Ismay discrepó con él y urgió a Pitman a seguir con la evacuación. Este le respondió que esperaba órdenes del Capitán.[40]​ Ya con el visto bueno de su superior, regresó a la zona e instó a una azafata a subir a bordo al tiempo que él hizo lo mismo. En total, partieron treintaynueve pasajeros.[30]

Entre los ocupantes del bote 5 estuvieron:

  • Karl Behr: Tenista y banquero estadounidense. Embarcó junto con su futura mujer: Ms. Helen Newsom y la madre y el padrastro de esta: Sallie y Richard L. Beckwith.
  • Mrs. Ruth Dodge: Esposa de un prominente banquero de San Francisco. Fue evacuada junto con su hijo de cuatro años: Washington, Jr..
  • Dr. Henry W. Frauenthal: Médico especialista de Nueva York. Fue evacuado junto con su mujer: Clara y su hermano: Isaac.
  • Annie May Stengel: Cayó inconsciente y se fracturó dos costillas después de que el Dr. Henry Frauenthal cayera encima de ella mientras se procedía a bajar el bote.
  • Mrs. Anna Warren: Hija de uno de los cofundadores de Pacific University.
  • Herbert Pitman: Tercer oficial del RMS Titanic puesto al cargo del bote por Murdoch.[38]

El proceso de bajada fue lento y dificultoso. Las poleas estaban cubiertas por pintura fresca y las cuerdas rígidas, lo cual provocaba que se enganchase el mecanismo constantemente y que el bote bajase con movimientos bruscos. Uno de sus ocupantes: Dr. Washington Dodge, que posteriormente embarcaría en el bote 13, llegó a pensar que su hijo y mujer "estarían más seguros a bordo del RMS Titanic que en la embarcación".[41]​ Ismay insistió en bajar el bote lo más rápido posible, lo que ocasionó más de un enfrentamiento verbal con Lowe, quien perdió el temperamento.[41]

Posteriormente, varios ocupantes serían transferidos al bote 7 al mismo tiempo que llegó el Carpathia.[30]​ Pitman quiso regresar a la zona del hundimiento para recoger a los supervivientes que quedaron en mitad del océano, sin embargo las mujeres se opusieron alegando que "sería arriesgado", por lo que desistiría en su intento, pero se sentiría culpable para el resto de su vida.[42]

La noche fue helada para los evacuados. Una de las más afectadas fue Mrs. Dodge, afectada por el frío. No obstante, fue socorrida por el intendente Alfred Olliver, el cual le ofreció sus propios calcetines para que entrara en calor en la medida de lo posible hasta que fueron rescatados por el Carpathia.[43][44]

Bote 3

Aproximadamente treintaydós personas embarcaron en el bote 3 junto con el marino George Moore, puesto a cargo por Murdoch.[30]​ La mayor parte estuvo compuesta por mujeres y niños y solo una pequeña parte de hombres a los que se les permitió subir.[45]​ Entre estos se encontraba Henry S. Harper, el cual iba acompañado por su intérprete y su perro de raza pequinés.[46]

Tal como se hizo a lo largo de aquella noche, los hombres ayudaron a sus mujeres e hijos a subir a sus respectivos botes, conscientes estos de su destino.[45]​ Un ejemplo fue Charles Melville Hays, máximo dirigente de una empresa ferroviaria y que tras ayudar a su esposa Clara a embarcar en la embarcación, optó por no subir en ninguno de los que aún quedaban por bajar.[46]​ Una de las supervivientes: Margaret Brown declaró a The New York Times:

La situación era tan formal que era muy difícil para todos darse cuenta de que estaba sucediendo una tragedia. Hombres y mujeres permanecían en pequeños grupos y conversaban. Algunos reían mientras veían cómo descendían los botes. La banda musical estuvo tocando durante todo el tiempo. También pude ver algunos hombres arropando a las mujeres en la cubierta. Fue una noche extraña. Todo parecía una obra teatral, como un sueño que estaba siendo ejecutado por puro entretenimiento. Nada parecía real. Los hombres decían "detrás de usted" mientras intentaban confortarlas al tiempo que retrocedían.[46]

Entre los ocupantes del bote 3 estuvieron:

  • George Moore: Marino del RMS Titanic. Puesto al mando por Murdoch.
  • Charlotte Drake Cardeza: Originaria de Filadelfia. Embarcó con su hijo Thomas Drake Cardeza y sus dos sirvientes.
  • Edith Graham: Esposa de William T. Graham, fundador de la empresa Dixie Cup Company. Junto a ella embarcaron su hija: Margaret y la institutriz.
  • Henry S. Harper: Propietario de la editorial Harper. Embarcó junto con su esposa Myra y su dragomán de origen egipcio.
  • Frederic y Daisy Spedden: Familia adinerada de Tuxedo Park, Nueva York. Embarcaron junto con su hijo de seis años: Douglas, su cuidadora y la criada de Mrs. Spedden.
  • Clara Hays: Esposa del multimillonario Charles Melville Hays. Subió a la embarcación junto con su hija: Mrs. Thornton Davison (entonces: Orian Hays) y su criada.
  • Harry Anderson: Broker de Wall Street.
  • Coronel (Oberst) Alfons Simonius-Blumer: Presidente de la SBV y su abogado: Dr. Max Staehelin-Maeglin.

Entre los ocupantes se encontraron once miembros de la tripulación.[45]​ Al igual que con el bote 7, hubo problemas con las cuerdas y las poleas, sin embargo se pudo bajar a la superficie de manera segura.[47]​ Finalmente fueron rescatados a las 07:30h.[48][44]

Bote 8

Noël Leslie, Condesa de Rothes se puso al frente del timón

El bote 8 partió a la 01:00h con veintiocho personas a bordo bajo la supervisión del Segundo Oficial Lightoller asistido por el Capitán Smith y el Jefe de Oficiales Wilde. Fue el primer bote de babor en ser bajado. Ida Straus, quien fuera mujer del hombre de negocios neoyorquino: Isidor Straus rechazó unirse al grupo alegando que no se separaría de su marido. Similar respuesta ofreció Isidor, el cual afirmó que: "no desea ninguna distinción a su favor que no se haya concedido a los demás". Fueron vistos por última vez cogidos del brazo en la cubierta.[49]​ El Mayor Archibald Butt, asistente militar del Presidente William Howard Taft escoltó a Marie Young, anterior profesora de música de los hijos del Presidente Theodore Roosevelt.[50]​ Otros tantos hombres se ofrecieron a ayudar a aquellas mujeres "desprotegidas" a embarcar de acuerdo con la cortesía de la época.[50]

Entre los ocupantes del bote 8 estuvieron:[30]

  • Ellen Bird: Criada de Ida Straus
  • Noël Leslie: Condesa de Rothes. Se puso al frente del timón de la embarcación. Junto a ella subieron: su criada y Gladys Cherry: prima de su marido.
  • María Josefa Pérez de Soto: Embarcó junto con su criada: Fermina Oliva Ocaña, quien junto con Noël fue consolada.
  • Thomas Jones: Marino y miembro de la tripulación. Fue puesto al mando del bote por sus superiores.[49]
  • Emma Bucknell: Viuda del fundador de la Universidad Bucknell. Embarcó junto con su criada.
  • Mary Wick: Mujer del empresario industrial George D. Wick, presidente fundador de Youngstown Sheet & Tube Company, junto con su hijastra: Mary.
  • Caroline y Ms. Elizabeth Bonnell.
  • Edith Pears: Mujer de Thomas C. Pears, empresario de la empresa familiar Pears Soap Company.

Tras el hundimiento, Jones sugirió volver a algunos de los supervivientes que quedaron a flote. Tan solo tres pasajeros estuvieron de acuerdo, no siendo así la mayoría, que temían que los nadadores, desesperados les hiciesen volcar. No obstante, Jones insistió en que "si estuviesen en el lugar de los náufragos, le gustaría volver y morir ahogado antes que abandonarles".[50]​ La conducta de estos presentó diferentes contrastes: Noël Leslie, partidaria por volver a la zona del hundimiento, se puso al mando del timón y puso a los demás a los remos.[51]​ Su proceder supuso la admiración por parte del marino, el cual comentó que: "valía más que todos los hombres que tenían a bordo". Ambos fueron entrevistados en 1954 por Walter Lord, autor de A Night to Remember.[52]​ Por el contrario, Ella White se mostró indignada con el proceder de los sobrecargos, los cuales estuvieron fumando en el bote; y de uno de los miembros de la tripulación, el cual le dijo a otro: "si no dejas de hablar por ese agujero de tu cara, habrá uno menos en el bote".[48]​ Tales procederes llegaron al Senado de Estados Unidos.[51]

Los ocupantes pasaron la noche navegando hacía el horizonte, donde pensaron ver las luces de un barco, pero tuvieron que dar la vuelta al amanecer cuando llegó el Carpathia en la dirección opuesta.[53][44]

Bote 1

El bote 1 descendió a la 01:05h siendo el más controvertido de todos los que se arriaron con solo doce personas a bordo aparte del supuesto proceder de dos de ellos: Sir Cosmo Duff-Gordon y su mujer: Lady Lucy Duff-Gordon, conocida diseñadora de Londres, París y Nueva York.[30]​ El bote era uno de los dos chinchorros de emergencia con capacidad para cuarenta, sin embargo, menos de la mitad: siete tripulantes y cinco pasajeros de primera clase consiguieron embarcar.[49][54]

Otro de los puntos polémicos fue que no se cumplió las directrices del Capitán del "mujeres y niños primero". No obstante, sí permitió la subida de parejas casadas y un hombre soltero a los botes. Cosmo Duff Gordon estuvo observando desde la cubierta junto con su mujer y su secretaria: Ms. Laura Mabel Francatelli, cómo bajaron las tres primeras embarcaciones. En el momento de preparar el bote 1, este le preguntó a Murdoch si podían subir, a lo que el Capitán respondió afirmativamente además de dar permiso a dos estadounidenses: Abram Salomon y Charles E. H. Stengel. Respecto a la tripulación, fueron seis fogoneros y George Symons, uno de los vigías y el cual se puso a cargo de la embarcación.[49]​ Uno de los fogoneros que quedaba en cubierta a la espera de embarcar en otro bote: Walter Hurst, observó el procedimiento de bajada y le comentó a un compañero: "si van a bajar los botes, podrían llenarlos con gente en primer lugar".[55]

En la embarcación había espacio para veintiocho pasajeros más, sin embargo no regresó al lugar del hundimiento del RMS Titanic. Charles Hendrickson, uno de los bomberos, comentó a sus compañeros del bote de "volver atrás a por más supervivientes", pero la oposición fue unánime (tres miembros de la tripulación y tres pasajeros).[42]​ A posteriori el matrimonio Duff Gordon fue abiertamente criticado por la opinión pública y los medios de comunicación su "falta de sensibilidad" respecto al desastre. En primera instancia, Lucile comentó con su secretaria: "allí se queda tu precioso camisón". Por otro lado, otro de los fogoneros: Robert William Pusey le replicó que: "no se preocupara de haber perdido sus pertenencias, puesto que podría comprar más", aparte de que sus compañeros perdieron sus herramientas y su salario en el momento de hundirse el navío. Ante tales comentarios, Sir Cosmo respondió que ofrecería a cada uno un cheque por el valor de 5 libras esterlinas.

Tras hacerse público, dicho acto fue interpretado por la prensa como un "soborno" para prevenir a la tripulación de que volviese a la zona del accidente en busca de supervivientes. La Cámara de Comercio británica inició una investigación sobre el asunto que finalmente resultó ser falso. Sin embargo, la reputación de Sir Cosmo quedó dañada.[54]​ Su mujer, por su parte dio el visto bueno a que uno de los pasajeros del Carpathia: el Dr. Frank Blackmarr fotografiase a los ocupantes del bote. La imagen causó revuelo y malestar entre algunos supervivientes al ver a parte de la tripulación con chalecos salvavidas.[56]

Bote 6

A la 01:10h partió el bote 6 bajo la supervisión de Lightoller. En el momento del rescate, fue fotografiado con veintiocho personas a bordo.[30]​ Entre sus ocupantes cabe destacar la presencia de Molly Brown, Helen Churchill Candee y las sufragistas inglesas: Edith Bowerman y Edith Chibnall. No obstante, Brown no subió al bote por voluntad propia. Robert Hichens, Intendente, fue puesto al cargo del bote junto con el vigía: Frederick Fleet. Mientras se procedía al arriado de la embarcación, las mujeres rogaron que fuesen acompañadas por remeros experimentados. El Mayor Arthur Godfrey Peuchen, miembro del Real Club de Yates Canadiense, se ofreció voluntario y accedió por las cuerdas siendo el único pasajero masculino al que Lightoller dio permiso para subir a bordo.[38]

No obstante, las relaciones entre los ocupantes fueron bastante tensas a lo largo de la noche: Hichens, se mostró resentido por la presencia de Peuchen, del que temía que fuese a "quitarle el mando", un ejemplo fue que este le pidió que le asistiese en los remos, pero se negó puesto que "ya había otro (Fleet) remando".

En el momento de producirse el hundimiento del RMS Titanic, Peuchen y Brown entre otras urgieron a Hichens a regresar a aquellos que habían sobrevivido al naufragio. Lejos de ceder, se mostró beligerante en todo momento y declaró a los presentes: "es inútil volver atrás. Allí solo hay un montón de "fiambres". Tan solo importan nuestras vidas, no las de ellos".[57]​ En consecuencia, hubo un silencio que fue interrumpido por Brown, quien pidió al intendente que permitiese remar a las mujeres para mantenerse calientes. Sin embargo, Brown hizo oídos sordos y se dirigió hacia los remos a pesar de las protestas del intendente, el cual se puso en medio para detenerla, no obstante, Brown se mantuvo firme y le contestó que de no apartarse, le arrojaría por la borda. La mujer contó con el apoyo de los demás ocupantes, incluido un fogonero que se incorporó al grupo tras producirse una transferencia de pasajeros del bote 16. Tales acciones le valieron el sobrenombre de "la Insumergible".[58][59]

Finalmente fueron rescatados por el Carpathia a las 08:00h, siendo de los últimos.[44]

Bote 16

El Sexto Oficial supervisó la bajada del bote 16 a la 01:20h. En el momento de ser recogidos por el Carpathia se pensó que podían haber cuarenta personas a bordo. La mayor parte eran mujeres y niños de segunda y tercera clase.[60]​ Cabe destacar a Violet Jessop: camarera en aquel entonces y que llegó a sobrevivir a otros dos: la colisión del Olympic con el HMS Awake en 1911 y el hundimiento del HMHS Britannic en 1916.[61]

Bote 14

El bote 14 partió cerca de la 01:30h con cincuentiocho ocupantes bajo la supervisión de Wilde, Lightoller y Lowe.[62]​ En aquel momento el RMS Titanic se encontraba parcialmente bajo el agua y empezaba a cundir el pánico entre algunos pasajeros todavía a bordo. Con el objetivo de mantener a la multitud bajo control, Lowe disparó tres veces con su revólver.[63]​ Mientras bajaba la embarcación, un hombre joven se deslizó saltó la barandilla e intentó esconderse debajo de los asientos sin éxito. Otro pasajero varón, Daniel Buckley, consiguió colarse dentro del bote con la ayuda de una mujer, la cual le cubrió con un chal.[64]

La embarcación tocó agua con Lowe al mando. Una vez hundido el Titanic, se procedió a transferir a algunos pasajeros a los botes 10, 12 y D para posteriormente volver a la zona donde buscarían supervivientes. Sin embargo, solo se pudieron rescatar a cuatro personas de entre los centenares de fallecidos por hipotermia.[63]​ Los rescatados, fueron identificados como: Harold Phillimore (camarero), William Fisher Hoyt (de primera clase, fallecido poco después), Fang Lang (de tercera clase) y Emilio Ilario Giuseppe Portaluppi (de segunda clase).[65][62]

Pocas horas después, Lowe procedería a rescatar a los supervivientes del bote plegable A, el cual estaba a punto de hundirse.[66]​ Finalmente fueron recogidos por el Carpathia a las 07:15h.[44]

Entre los supervivientes del bote 14 estuvieron:

  • Eva hart y su madre: Esther.
  • Mrs. Alice Louch: Su marido falleció en el RMS Titanic.
  • Charlotte Collyer y su hija Marjorie.
  • Elizabeth y Edith Brown.

Bote 12

A la 01:30, Lightoller y Wilde arriaron el bote 12 con treinta personas a bordo, entre los que se encontraban los marinos: Frederick Clench y John Poigndestre. Mientras descendía por la cubierta B, un pasajero varón trató de saltar a la embarcación. La bajada del bote fue costosa a causa de que este quedó enganchado, por lo que Poigndestre tuvo que cortar las cuerdas. Tras el hundimiento, se procedió a transferir a otros pasajeros al bote hasta llegar a sesentaynueve ocupantes.[63][67]​ Fue el último bote en ser recogido (a las 08:15h) por el Carpathia.[44]

Bote 9

Murdoch, junto con Moody supervisaron la bajada del bote 9 con cincuentayseis ocupantes a la 01.30h.[67]​ El compañero de Boatswain: Albert James fue puesto al cargo de la embarcación junto con el marino George McCough, el cual se puso al timón.[62]​ La mayoría de pasajeros fueron mujeres. Una mujer de mayor edad provocó un gran escándalo cuando se negó a subir. Similar situación se produjo cuando May Futrelle, esposa del novelista Jacques Futrelle, hasta que este le encomendó a que subiese para salvarse.[49]​ El millonario Benjamin Guggenheim mandó embarcar a su mujer: Léontine Aubart; y a su criada: Emma Sägasser mientras este regresó a su camarote con su mayordomo: Victor Giglio. Ambos se quitaron sus chalecos salvavidas y volvieron a vestirse como hacían habitualmente. Guggenheim le comentó a un sobrecargo: "nos hemos vestido con nuestras mejores galas y estamos preparados para hundirnos como caballeros. Hay una duda muy seria de que los hombres se marcharán. Yo estoy dispuesto a seguir el juego de los demás hombres si no suficientes botes para nadie más que para las mujeres y los niños. No moriré aquí como un animal. Diganle a mi mujer que "jugué" hasta el final. Ninguna mujer debería permanecer aquí para que luego se diga que Ben Guggenheim fue un cobarde".[68]

Otras dos mujeres: Kate Buss y Marion Wright, consiguieron embarcar gracias a Douglas Norman y Dr. Alfred Pain, los cuales observaban como bajaban los botes hasta que oyeron que alguien pidió que se presentaran más mujeres. Ambas pidieron que los dos se unieran a ellas, sin embargo no se les permitió el paso. Cuando Buss pidió explicaciones, Hames le contestó: "el oficial dio la orden de alejarse, y si no hago caso, me dispara. De poner a otro en mi lugar la situación hubiese sido la misma". La embarcación fue recuperada por el Carpathia a las 06:15h.[44]​ Por otra parte, Norman y Pain fallecieron en el hundimiento.[69]

Bote 11

El bote 11 fue arriado a la 01:35h bajo la supervisión de Murdoch con el marino Sidney Humphreys a cargo de los ocupantes. Por ahora los botes empezaban a llenarse hasta su capacidad máxima. Se estima que pudieron embarcar setenta personas.[67]​ Uno de los ocupantes: el camarero Steward James Witter fue noqueado por una mujer histérica a la que trató de ayudar a subir mientras este bajaba.[70]Edith Louise Rosenbaum, pasajera de primera clase y corresponsal de la revista de moda: Women's Wear Daily, se llevó consigo una caja musical en forma de cerdo con el que se podía reproducir el Maxixe. Según sus palabras, su madre se lo regaló y lo tuvo como obsequio de la buena suerte. En un principio estuvo aterrada para subir al bote hasta que un miembro de la tripulación confundió el juguete con un bebé.[69]​ Considerado el "superviviente más extraño del RMS Titanic", en la actualidad forma parte de la colección del Museo Marítimo Nacional de Londres aparte de ser utilizado como atrezzo en la película A Night to Remember.[71]​ Otra pasajera, esta de segunda clase: Nellie Becker, se quejó por la manera en la que fue introducida a la embarcación junto a dos de sus hijos. Cabe destacar que en mitad del caos, su hija mayor se extravió y tuvo que ser embarcada en el siguiente bote.

Al poco tiempo de alcanzar la superficie, el bote se encharcó debido a un chorro de agua que se estaba bombeando desde el Titanic para mantener el navío a flote el máximo tiempo posible. Mientras el bote se alejaba de la zona, los ánimos se iban caldeando.[72]​ Rosenbaum, por su parte entretuvo a los niños con el cerdo musical.[69]​ Finalmente, fueron recogidos por el Carpathia a las 07:00h.[44]

Bote 13



Los pasajeros subieron al bote 13 mientras este descendía por la cubierta de botes hasta la cubierta A bajo la supervisión de Murdoch y Moody a las 01:40h. Al igual que en anteriores, en este habían sesentaycinco personas a bordo junto con Frederick Barrett, jefe de fogoneros y el cual estuvo al cargo de la embarcación.[67]​ Los ocupantes fueron principalmente mujeres y niños de segunda y tercera clase. Entre los hombres se encontraban Lawrence Beesley, quien posteriormente escribiría un libro sobre el desastre.[73]​ El Dr. Washington Dodge, cuya mujer e hijo embarcaron en el bote 5, decidió subir a este tras haber rechazado el ofrecimiento de uno de los pasajeros, lo cual hubiese supuesto que hubiere partido con la familia al completo.[74]​ Ruth Becker, de 12 años y cuya madre y hermanos embarcaron en el bote 11, embarcó en este por orden de Moody. Fue una de las pocas en traer sábanas de su camarote y que posteriormente serían utilizadas por los fogoneros, los cuales iban con camisetas sin mangas mientras remaban. Otros tantos pasajeros no quisieron embarcar, por ejemplo: una mujer tuvo un ataque de ansiedad cuando miembros de la tripulación la forzaron a acceder.[69]

Mientras descendía, el bote fue golpeado por un torrente de agua de tres o cuatro pies de diámetro a causa de las bombas por las que se intentaba expulsar el agua que seguía entrando en el navío. Los ocupantes tuvieron que empujar el bote con la ayuda de los remos para poder partir con seguridad. El incidente pudo ser más serio si el bote 15, que bajaba casi simultáneamente, hubiera caído sobre los ocupantes.[75][76]​ Pocas horas después, el Carpathia acudió en su rescate a las 06:30h.[77][67]

Bote 15

Murdoch y Moody supervisaron la bajada del bote 15 a las 01:41h (solo un minuto después del bote 13). El fogonero Frank Dymond fue puesto al cargo en el que fue la embarcación más cargada de todas (con sesentaycinco pasajeros), de hecho estuvo a punto de desbordarse. Una de las pasajeras declararía posteriormente que cuando se reclinó en la borda, su cabello tocaba el mar.[67]

Fueron recogidos por el Carpathia en torno las 07:30h.[44]

Bote 2

La bajada del bote 2, el segundo de los dos chinchorros, fue supervisado por Wilde y Smith en torno a las 01:45h.[67]​ Cuando Lightoller se dispuso a preparar la embarcación, se encontró con que este ya estaba siendo ocupado por un numeroso grupo de pasajeros masculinos y miembros de la tripulación, los cuales tuvieron que desalojar el bote a punta de pistola, aunque desconocían si el revólver estaba cargado.[78]​ A diferencia de los últimos botes, el 2 iba con diecisiete personas a pesar de que había capacidad para cuarenta.[67]​ Sus ocupantes fueron en su mayoría mujeres aparte de un pasajero varón de tercera clase: Anton Kink, el cual subió junto con su mujer y su hija.[79]​ El Cuarto Oficial Boxhall estuvo al cargo de la embarcación.[67]

Tras el hundimiento del RMS Titanic, Boxhall sugirió a los ocupantes dar marcha atrás y recoger a los supervivientes que aún estaban en el agua. Sin embargo, estos se negaron. Tal postura desconcertó a Boxhall, a quien momentos antes, pidieron que sus maridos las acompañaran.[42]​ A las 04:10h fue recogido por el Carpathia, siendo el primero.[44]

Bote 10

Cerca de las 01:50h partió el bote 10 bajo la supervisión de Murdoch con Edward Buley al cargo de alrededor de treintaycinco personas.[67]​ En aquellos momentos el navío empezaba a escorarse a babor, lo cual dificultó la bajada de los demás botes de su respectivo lado. La inclinación dejó un hueco de 0,91 m. entre la cubierta y los botes salvavidas de babor. El intento de una joven francesa por saltar al bote estuvo a punto de terminar en desgracia cuando hizo corto y se cayó por el hueco, sin embargo consiguió sujetarse a la borda y acto seguida fue reintroducida en la cubierta inferior del crucero. Finalmente conseguiría abordar la embarcación de manera segura. Claramente, el RMS Titanic estaba a punto de hundirse definitivamente, razón por la que tuvieron que acelerar el ritmo de trabajo: la evacuación de los niños se volvió más brusca, hasta tal punto que un bebé fue lanzado en volandas e interceptado por una mujer. Un pasajero, a quien Lowe describió como un "italiano loco" saltó hacia las cuerdas mientras se arriaba el bote. Situación similar a la de Neshar Krekorian, pasajero de origen armenio de tercera clase.[80]​ Entre los demás pasajeros se encontraban: Millvina Dean, quien con dos meses de vida, fue la pasajera más joven del RMS Titanic y la última superviviente.[81]​ Iba acompañada de su madre: Mrs. Etta Dean y su hermano mayor: Bertram.[67]​ En cuanto el bote, fue rescatado por el Carpathia a las 08:00h.[44]

Bote 4

El bote 4 partió al mismo tiempo que el 10 a las 01:50h bajo la supervisión de Lightoller. Fue el último bote de madera intrincado. Partió con cuarenta y dos personas a bordo con el Contramaestre Walter Perkis al mando.[82][83]​ A diferencia de los demás, por sugerencia del Capitán Smith, los pasajeros debían subir en la cubierta de paseo. Sin embargo, olvidó que – a diferencia del Olympic, en el que estuvo anteriormente – la mitad delantera del paseo se encontraba sellada. Lightoller ordenó abrir las ventanas de la zona para poder acceder a los botes restantes.[84]​ La apertura de las ventanas resultó ser bastante difícil, y para más inri, la embarcación quedó enganchada con el asta con la que se realiza los sondeos de profundidad y que estaba situado justo debajo del bote, por lo que se tuvo que talar para permitir la bajada. Aparte, se utilizaron sillas con las que improvisar escaleras por donde los pasajeros pudiesen pasar.[79]

Entre sus ocupantes se encontraban Madeleine Astor (entonces embarazada), mujer del millonario estadounidense John Jacob Astor IV, la cual tuvo que esperar bastante tiempo para embarcar ante los continuos cambios a la hora de subir a los pasajeros. Estuvo acompañada por su criada y su enfermera. A pesar de hablar con Lightoller, no le pudo convencer de que dejara subir a su marido también. No obstante, Astor le dijo a su mujer las que fueron sus últimas palabras: "el mar está en calma. Estarás bien. Estás en buenas manos. Te veré por la mañana".[79]

La familia Carter también embarcó en el bote. William Carter ayudó a su mujer y a su hija, ambas de nombre Lucille, sin embargo su hijo: Billy, tuvo que dejar a su perro atrás.

De los siete miembros de la familia Ryerson (de primera clase), solo se le permitieron la entrada a las cinco mujeres, incluyendo a las niñas: Emily y Susan; la criada y la institutriz. Sin embargo, se le prohibió el paso a John, el hijo de familia (con 13 años),"[85]​ por lo que su padre, Arthur, decidió apearse y cederle su sitio para que pudiera estar con los demás. En consecuencia, Arthur falleció en el hundimiento.[86]

Antes de partir, Perkis remó por las paredes del RMS Titanic en busca de náufragos, sin embargo no encontró a ninguno. De esta manera, llegó hasta el pescante del bote 16. No obstante, dos mecánicos: Thomas Ranger y Frederick William Scott, los cuales se encontraban cerca decidieron saltar por la borda, aunque fue este último quien cayó al mar.[87][88]​ Posteriormente, la embarcación empezó a alejarse con el fin de evitar la succión.[83]​ Un tercer hombre, Samuel Ernest Hemming, quien se encargaba del mantenimiento de las lámparas, saltó desde otro bote y nadó hacia el 4, el cual se encontraba a 200 yardas de distancia.[89]​ Finalmente, tras producirse el hundimiento definitivo, la embarcación regresó a la zona en busca de más supervivientes.[87]​ En total se recogieron a seis o siete hombres (cinco de ellos miembros de la tripulación y otros dos sin identificar): Thomas Patrick Dillon, William Henry Lyons, Andrew Cunningham, Sidney Conrad Siebert y Frank Winnold Prentice. De los identificados, fallecieron dos: Siebert y Lyons a causa de las bajas temperaturas.[89][90][91]​ Posteriormente se incrementaría el número de ocupantes tras realizarse la transferencia entre los botes 14 y D. A las 08:00h, hora en la que fueron recogidos por el Carpathia, hubo cerca de sesenta ocupantes.[92]

Bote plegable C

Wilde y Murdoch supervisaron la partida del bote C (el primero de los plegables) con cuarentaycuatro personas. Para su utilización, se desplegaron los lados y se enganchó a los pescantes. En aquel momento se habían bajado casi todos los botes de la parte delantera. Mientras, la multitud que estaba en cubierta se fue hacia la popa al tiempo que la proa se hundía cada vez más.[61]​ La embarcación tuvo que ser empujada por un grupo de sobrecargos y pasajeros de tercera clase, los cuales trataron de subir a bordo hasta que Hugh Walter McElroy, Comisario de Abordo, realizó dos disparos de aviso al aire. Al mismo tiempo, Murdoch trató de mantener el orden. Dos pasajeros de primera clase: Hugh Woolner y Mauritz Håkan Björnström-Steffansson asistieron a los tripulantes encargados a ayudar a embarcar a los pasajeros. J. Bruce Ismay, presidente de White Star Line ayudó a un grupo de mujeres y niños a subir al bote. Por su parte, el Capitán Smith, quien estuvo observando el evento desde el puente del ala de estribor, mandó al Contramaestre George Rowe a ponerse al mando del bote.[93]​ Posteriormente, un grupo de hombres ocuparían las últimas plazas, entre ellos se incluía el propio Ismay, cuya decisión de salvarse causaría controversia.[61]

El bote fue arriado a las 02:00h siendo el último de estribor en ser bajado. En ese momento el RMS Titanic estaba prácticamente escorado hacia babor por lo que en el momento de la bajada el bote estuvo chocandose contra la pared del casco. Aquellos que estuvieron a bordo, tuvieron que utilizar sus manos y remos para poder llegar al mar.[61]​ Veinte minutos después se produciría el hundimiento del transatlántico. Ante lo sucedido, Ismay se dio la vuelta incapaz de contemplar la escena.[94]​ Fue el primer desplegable en ser recogido por el Carpathia a las 05:45h.[92]

Bote plegable D

A las 02:05h se procedió a arriar el bote D. En aquellos momentos habían cerca de 1.500 personas a bordo del Titanic para cuarentaysiete plazas. Los miembros de la tripulación formaron un círculo alrededor de la embarcación para asegurarse de que solo subieran mujeres y niños.[61]​ Entre estos se encontraron dos niños pequeños en brazos de un hombre que se identificó como "Louis Hoffman", sin embargo, su verdadero nombre era Michel Navratil, sastre de origen eslovaco y que raptó a sus hijos de su mujer de quien estaba en proceso de divorciarse. El padre no embarcó en ninguno de los botes restantes y falleció en el hundimiento. Su destino final era Estados Unidos. En cuanto a los niños, pasaron a ser conocidos como "los Huérfanos del Titanic", cuya identidad fue un misterio hasta que la viuda de Navratil los reconoció por fotografías que circulaban a nivel internacional. El mayor de los dos respondía al nombre de Michel Marcel Navratil, último superviviente varón del desastre.[95]​ Por su parte, Edith Evans (de primera clase) le cedió su plaza a Caroline Brown, última pasajera en embarcar. Evans fue una de las cuatro mujeres de primera clase en perecer en el hundimiento.

En total embarcaron veinticinco personas con el Contramaestre Arthur Bright al mando.[96][97][82]​ Dos pasajeros de primera clase: Hugh Woolner y Mauritz Håkan Björnström-Steffansson saltaron desde la cubierta A, la cual había empezado a inundarse, hasta el bote a medida que este descendía.[98][61]​ Otro pasajero de la misma clase, Frederick Maxfield Hoyt, quien previamente ayudó a su mujer a subir a la embarcación, saltó al agua y fue recogido por los dos pasajeros anteriormente mencionados.[97][98]​ Posteriormente, el número de ocupantes aumentaría tras la transferencia de pasajeros entre el plegable y otro bote,[96][97]​ los cuales fueron recogidos por el Carpathia a las 07:15h.[44]

Bote plegable B

A las 02:15 Lightoller y Moody entre otros tuvieron dificultades para preparar los botes A y B, los cuales se encontraban en el tejado de la sala de oficiales. Para bajarlos a la cubierta prepararon una rampa con varios remos y trozos de las astas. Sin embargo, para lamento de los allí presentes, una de las embarcaciones (B) volcó y cayó boca abajo. Harold Bride, operador del telégrafo, quedó atrapado bajo el bote.[99]​ Para aquel entonces, el RMS Titanic estaba considerablemente sumergido y a pocos minutos de resquebrajarse. La cubierta de los botes estaba prácticamente inundada y tanto el bote como muchos pasajeros fueron arrastrados hacia el mar.[100]​ El aumento de la inclinación del navío y el peso de la parte sumergida, provocó que los estayes que sujetaban la chimenea delantera se soltaran y esta cayera sobre los nadadores. Con el impacto, el desplegable se alejó del transatlántico.[101]​ Mientras el RMS Titanic continuaba hundiéndose, la embarcación emprendía su ruta entre centenares de personas que se encontraban nadando. Varias de ellas consiguieron subir a bordo, entre ellas Lightoller, quien se puso al mando de la embarcación. Otros pasajeros que consiguieron abordar el bote fueron: Jack Thayer (cuya madre y criada embarcaron en el bote 4, aunque su padre falleció), el historiador militar Coronel Archibald Gracie (quien escribió diverso material sobre el desastre) y el chef de cocina Charles Joughin.[102]

Todos aquellos encima del casco sufrieron a lo largo de la noche. A medida que la bolsa de aire se iba reduciendo, el bote empezaba a hundirse.La embarcación también se vio afectada por el oleaje. Lightoller organizó a los presentes de manera que estuvieron en dos filas paralelas al otro lado del eje de simetría remando hacia al frente al mismo tiempo para contrarrestar el impacto de las olas. Cada uno estuvo expuesto a las gélidas temperaturas del océano, primero en los piés, después a los tobillos y posteriormente las rodillas. Algunos entraron en colapso y fallecieron. Entre los fallecidos se encontraron a John George Phillips, primer oficial de radio; y David Livshin, pasajero de tercera clase. Ambos cuerpos fueron recogidos por el Carpathia a la mañana siguiente. Cerca de treinta personas consiguieron sobrevivir y ser transferidos a otras embarcaciones antes de ser rescatados.[100]

Bote plegable A

El plegable A fue puesto en la cubierta y partió a las 02:15h. En medio del caos no desplegaron la lona de la borda, y este empezó a llenarse de agua hasta quedar parcialmente sumergido. La mayor parte de los ocupantes subieron a bordo desde la borda, sin embargo, varios de ellos (entre seis o siete) fallecieron por hipotermia. Por entonces, se transfirieron entre doce o trece supervivientes al bote D.[100]

Recuperación y disponibilidad

Los náufragos del Titanic tuvieron que pasar una noche gélida antes de ser rescatados por el RMS Carpathia en la mañana del 15 de abril. El bote 2 fue el primero en ser recuperado (a las 04:10h) y el 12 el último (a las 08:15). En total fueron recuperados los botes 1, 2, 3, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 16, mientras los demás quedaron a la deriva (incluyendo los cuatro plegables).[103]​ El plegable B fue avistado días después por el navío canadiense, pero fue abandonado tras varios intentos fallidos por recuperarlo.[104]

Una vez finalizada la recogida, los botes fueron llevados al muelle 59 del puerto de Nueva York donde se encontraban obreros de la White Star Line. A continuación, la empresa C. M. Lane Lifeboat Co. de Brooklyn hizo un inventario de las embarcaciones.[105][106]​ Las embarcaciones fueron tasadas por un valor colectivo de 930 libras (4.972 dólares) como únicos objetos de valor recuperados del Titanic. Estos fueron devueltos a Inglaterra a bordo del Olympic, el cual partió de Nueva York el 23 de mayo de 1912. Una vez en territorio inglés, algunos serían destruidos y otros reutilizados en otros navíos.[107]

Aunque a día de hoy no queda ninguna pieza original de los botes, aún se pueden ver algunos equipamientos como una grímpola de bronce de la White Star Line que se sustrajo del casco por un cazatesoros y que en el presente está en el museo de la Sociedad Histórica del Titanic.[108]​ También, en el Museo del Titanic de Belfast, se puede observar una réplica exacta de un bote salvavidas.[109]



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